Para empezar el año bien (y para superar cierta ligera depresión post-vacacional de algunos de nosotros) quiero comentaros que ayer fuimos a escuchar a Victor Kuppers. Nos habló sobre la felicidad, su mujer “Johansson”, lineales de supermercados repletos de yogures y sobre una Suzuki (casi) robada en la que nos montamos todos para viajar por el mundo de la gestión del entusiasmo en la vida personal y profesional.
Lo que sigue es un brevísimo extracto muy subjetivo de lo que me llamó más la atención:
Felicidad: está en nuestras manos. El primer paso es tener claros los objetivos que queremos alcanzar en nuestra vida. El segundo es definir un plan realista para conseguirlos. Si dedicamos horas y dias para definir el plan estratégico de Atrapalo, ¿porque no hacemos lo mismo con algo tan importante como es nuestra vida personal?
Entusiasmo: La clave para sentirse feliz es mantener nuestro entusiasmo de cada dia. Podemos escoger nuestros pensamientos y dirigirlos hacia el lado positivo de las cosas, diferenciar entre los problemas reales y los incovenientes que nos contrarían, mantener vivas nuestras ilusiones y estar agradecidos por todas las cosas buenas que podemos vivir cada dia.
¿Y qué tiene que ver todo esto con yogures, una Suzuki (casi) robada y Johansson? Pues mucho. Preguntádselo a cualquiera de los casi 100 chicos y chicas que corremos cada día atrapando ofertas por la red. Hoy hemos cruzado la puerta de la oficina con una gran sonrisa y con el propósito de trabajar con un renovado entusiasmo.
¡Feliz año a todos. Feliz año, Johansson!

meneame















chus
20 Abr, 2007, 6:07 pm
Marek, a veces la felicidad consiste en vivir una vida NORMAL ¡y saber que la vives!
Tener amigos NORMALES ¡y saber que ESTÁN a tu lado!
Detectar el constipado de un niño ¡y ALEGRARTE después de pasar la noche cuidandolo!
Desear GRANDES COSAS (un pico más) ¡ y conformarte con haber llegado sólo hasta la mitad de la travesía!
Pero me doy cuenta, cada vez más que la sonrisa es contagiosa y que “para empezar con buen pie, a veces no hay que ponerse los calcetines ni los zapatos…SINO UNA GRAN SONRISA EN LA CARA!